Cómo acabar con los fastidiosos granitos tras el verano

Nunca os ha pasado que tras las vacaciones, os miráis al espejo y ¡sorpresa! de nuevo esos fastiodosos granitos en la cara. Y vosotras pensáis… Pero si hace apenas unos días, cuando estaba en la playa, mi piel se veía perfecta!, lisa, bronceada y por supuesto, sin rastro de acné!

¿Por qué ocurre esto?

El Sol, ese que creemos que es nuestro aliado para un bronceado perfecto y una piel lisa es el culpable de que esto pase. Entre sus beneficios, el Sol hace que se seque la piel y por eso tenemos menos acné, además al ser anti-bacteriano y anti-inflamatorio hace que nuestra piel luzca estupenda. Pero no todo son beneficios! Nuestra piel, como defensa ante los rayos de sol, engrosa y así parece que no tenemos acné. Pero nada más lejos de la realidad! Esto es sólo una solución temporal, ya que cuando la piel vuelve a su estado natural, lo que existe es un efecto rebote que hace que cuando volvemos de nuestras vacaciones y nos miremos al espejo, tengamos esos granitos!

Pero, cómo prevenirlo? y qué hacer cuando ya es demasiado tarde y me encuentro con la cara llena de granitos?

Es momento de llevar a cabo un concienzudo plan de acción basado en la higiene y la hidratación que harán que muy pronto podamos deshacernos del acné.

1.- Higiene facial: Es fundamental para erradicar las impurezas de la piel, así que límpiate la cara dos veces al día. Una por la mañana al levantarte y otra por la noche al irte a dormir

2.- Hidrata tu piel: Tras las dos limpiezas diarias es muy importante hidratar tu piel, tienes que tener en cuenta que no todos los productos son iguales y tienes que elegir bien tu producto de hidratación en función a tu tipo de piel (seca, grasa o mixta) y si esta esta o no deshidratada.

3.- Alimentación: No sólo basta con cuidar tu piel por fuera, sino que tenemos que cuidarla de una manera global, y eso pasa por tener una buena rutina alimenticia. De este modo, los vegetales verdes, ricos en clorofila como las espinacas o el brócoli son fantástico para reducir el acné. Estos alimentos ayudan a limpiar de toxinas y bacterias el tracto digestivo y el torrente sanguineo.

Además, los alimentos con Omega 3, te ayudan a eliminar el sebo que obstruye los poros y conseguirás una cara más luminosa y saludable. Los alimentos ricos en Omega 3 son el salmón, atún o las semillas de chia.

Los alimentos ricos en minerales (magnesio, zinc o potasio), como los frutos secos te ayudan a prevenir el acné y alimentos que producen en tu organismo la vitamina A, como la zanahoria, te ayudarán también a prevenir la acumulación de sebo.

Además de todo esto, es esencial hidratar la piel, y para ello, podemos tomar aguacate (tanto comerlo como utilizarlo para hacer una mascarilla) como beber la suficiente agua para estar bien hidratado. El agua es fundamental para liberar toxinas que pueden causar el acné.

Con una rutina de higiene facial + hidratación + alimentación sana el acné nunca más será un problema!